GoMa brunch
Southbank. Artificial beach sponsored by Streets (Frigo in Spain), carrousel & nepalese pagoda, followed by a row of cool hangouts.
So we crossed to the city side.
To find stores, botanic gardens and monumental constructions.
Man. So hot that we went back to the hostel, took a shower, grabbed a hat & head back to town.
Chinatown offered a rare blend of designer boutiques, tacky restaurants, doubtful duty frees & hip hairdressers - aside from clubs, clubs & afters. Still, it was time for the last walk. Along the Story Bridge, all the way along the river up to Rome St.
...guess we earned a yummy dinner, huh?
Tras un largo día de patear Brisbane arriba y abajo, hemos probado por fin la carne de Emu y Canguro, que respectivamente recuerdan al pato y la ternera. Resultan más sabrosos aunque eso puede que sea porque estamos de vacaciones. Si visitas Brisbane y tienes ganas de algo bueno, además de mucha paciencia para aguantar a un servicio no tan excelente, dirígete a Casablanca.
Y la ciudad? Tras un único día, te deja la sensación de ser un buen lugar donde vivir. Un poco como Estocolmo o Zaragoza. Lo suficientemente grandes como para que haya eventos variados, sitios a donde ir y cosas que hacer; lo suficientemente pequeñas como para que no sea un drama desplazarte, las distancias se cubran bien en pie o bici y el daily commute sea relativamente corto y te permita hacer deporte tras el trabajo. Sin embargo, el caminar puede hacerse DESESPERANTE por los millones de cruces eternos y las autopistas, que a veces te juegan malas pasadas. Hasta el momento, ése es el punto negativo de la poca Australia que he visto: el exceso de adaptación a los coches de las vías públicas, en detrimento del pobre peatón.
En 5h nos levantamos, último vuelo, último destino: Cairns. Que los Reyes se porten bien! Que a nosotros ya nos trajeron aquello con lo que más soñábamos.



































































