After some days in the snow, busy weeks, night shifts, illnesses and other unexpected events, we are back on track. With some amazingness to share and reality bites, so anyone can see that it's impossible to have all at once. So really, enjoy as it lasts.
This is a smmary of our second trip to Nagano. This time, we visit Happō-en in Hakuba. A paradise of powder snow, which sometimes can even be... Too much.
We stayed at a Designer Winter House (Gakuto Villas), shared with the Horiguchi Family :) which was one of those spots where you felt like living for a month or so.
Just like yours, huh?
Exactamente como la tuya - sólo que un poco más peluda.
Quita niño! Mira que eres pesao...
Like any other kid, building sand castles.
Thinking… About the crisis.
Pedicure time
… estamos tan agustito ...
Catching flakes, before they melt.
poo alarm.
Horiguchi-san, tomando un café antes de emprender el camino de vuelta (30' en nieve)
YEAH! Lo conseguimos. Ahora toca comer.
Calentar el cuerpo bien, con un poco de free-refill cha (茶)
Tempura don
Kancho
Jigokudani (地獄谷野猿公苑) significa, literalmente, Valle del Infierno. El nombre viene de las innumerables fumarolas y aguas termales que brotan del interior de una montaña escarpada, congelada, cubierta de árboles infinitos y nieve, durante casi 6 meses al año.
Sin embargo, se trata también de una zona increíblemente bella, en cuyas aguas termales se pasan el invierno los macacos japoneses. Son la especie de primates que habita más al Norte (exceptuando al ser humano) y de los más inteligentes en el mundo (famosos por lavar las sweet potato en agua salada, para desinfectarlas y darles un toque especial).
Impacta. Ver lo humanos que son. En sus movimientos, en sus gestos, en su fisonomía, en su comportamiento. Las expresiones que muestran sus ojos al descubrir comida, ayudar a limpiar a sus semejantes o relajarse en el agua caliente. Están ahí, sin verja ni zoo. Simplemente sujetos por el agua caliente que brota de la tierra y les permite pasar el invierno, de una forma mucho más agradable.
Virgin Nature amazes me. In Jigokudani (地獄谷野猿公苑) one can find all elements (steam, hot springs, ice, rocks, trees) in fury. In between, those Japanese Monkeys bathing rotenburo style, enjoying the snowflakes on the hot spring. I will never forget those human like features and movements, their gestures, the way they related to each other. Usually, we tend to believe we are over something, while we are just another less hairy version… Of the same thing.
In this week, we should all remember that men is worth nothing in front of the Nature Fury.
Can you guess...
Escapade Est - Tokyo Punchbowl
134cm of pure riding pleasure!
…mounting...
Ready to ride!
I bought my first snowboard like 10 years ago. Yeah. It was good at the time, but technology moves forward rather fast. Haven't been riding that much, still, the bindings became more and more cumbersome to use. Last weekend, I promise myself that I would never suffer those bindings again.
Guess my face when I walked into the Burton flagship in Harajuku and saw those sale ads (-30%) of the discount week ending tomorrow. The prettiest bindings were only available on EST mount so that, together with the recommendations from my friend who tried a shorter board and enjoyed it much, and the shop assistant who claimed it was best after testing them all, I thought. Why not!? It is so weird that I can always sell it if I just cannot ride it. So new bindings, goreTex pants (FINALLY no more freezing ass) and board came home. God bless the after-payday-sale.
Hoy ha sido un día de regalos. Enrique se ha librado milagrosamente de trabajar, el sol alumbraba la ciudad y por fin… He conseguido las fijaciones de mis sueños, que me van a librar de sufrir lo impensable a la hora de atar/desatar (dolor que comparten todos los tableros que se niegan al step-in). Así que os contaré cómo me va con la Nug, esa tabla cortita que Burton ha lanzado al mercado este año. 134cm que aguantan hasta 70kg, vamos que la idea es llevarla unos 10cm más corta de la medida normal, para no coger mucha velocidad y girar sin problemas. Perfecto para caguetas como yo, que quieren disfrutar sin arriesgar… Que tiemblen los palilleros del mundo!!!
Aquí estamos. Sábado noche, unos escriben por ocio mientras otros se matan a trabajar. Las 11 y los emails, que no paran de llegar. Mañana, más. Japanese life 100%.
PS: El premio ganador del sorteo bicentenario de la Lotería Nacional ha sido el 36734! Así que el ganador (36734 mod 20 = 14) es un anónimo… Con lo cual resulta bastante complicado. Por favor, si eres el elegido, envía un mail a clodobea@hotmail.com con tus datos personales. Ojalá tuviera $$ para enviar un regalo a todos!!! Más oportunidades habrá.
Washitsu (和室) or japanese style room can be a delightful experience, provided you are ready for something different. Actually, like you can see in my swollen eyes, my first night in a futon was one of the best in my life. Don't know if it was the relax after-ski-spa-dinner or just how tired I was after a long week and a way-too-early morning call to catch the Shinkansen to Nagano. Thing is, I slept for 13h. In 1 shot. Never happened to me before.
Here, wearing the yukata sported to SPA and dinner, which one is supposed to use for sleeping too. I sit in a zabuton and prepare someocha (tea) with water from the potto and the tools from the beautiful lacquered box.
Big tatami room where we left our things while skiing during Sunday. Great to stretch on the tatami, both before and after a long day of snowboard.
Last but not least, hiyoko on the Shinkansen home.
These little cute bird-shaped sweets are the most typical souvenir from Tokyo. Actually, in Japan, whenever you get out of town, you gotta buy a box of sweets to bring back to your colleagues in the office. All the vacation places count on reasonably priced and perfectly separated packed little cakes, so you can get one, cheer up the others on Monday without ruining yourself on the effort.
Washitsu (和室) es el nombre que reciben las habitaciones de estilo tradicional japonés. Allí, duermes en futon, te paseas en yukata y tomas el té (ocha お茶) sentado en un zabuton que sustituye a las sillas sobre el tatami. Con un poco de positividad, lo de dormir en el suelo puede convertirse en la mejor noche de tu vida. Si yo conseguí dormir durante 13h del tirón (creo que es la primera vez que lo consigo, en mis 27 años) todo el mundo puede disfrutarlo, de verdad.
Por desgracia, no es posible introducir cámaras en las zonas de SPA, pero creo que a todo el mundo le queda claro lo maravilloso que es sumergirte en agua a más de 60C tras una jornada trepidante de snow, galletas en la nieve y caminatas interminables de una zona de esquí a la otra. Shiga Kogen es un paraíso de nieve polvo, que se convierte en la pesadilla remante del tablero de turno. Aún así, recomendable, muy recomendable.
En el camino a casa, tras unos estiramientos en el tatami, entretuvimos la gana con unos Hiyoko, que habíamos traído de Tokyo, donde son el souvenir más popular que llevar a tus compañeros de trabajo cuando vuelves de visitar la ciudad. Aquí, la gente del curro son tu segunda familia. Con la que pasas más tiempo, en realidad. Así que cuando vuelves de vacaciones, es costumbre alegrarles el lunes con un snack que venga de lejos, de allá donde hayas tenido la suerte de viajar.
A veces las semanas son duras. De ahí que merezca más la pena mirar con nostalgia a ese finde que recordar, así como ir planeando otros, con los que aprovechar al máximo esta apasionante realidad. Eso… Suponiendo que no te toque pringar en esos días que la mayoría usan para descansar. Los japoneses trabajan duro, el mito está bien fundamentado en la pura realidad.
Shiga Kōgen (志賀高原) es un área de 4.25 km2 situada en Nagano. Se trata de uno de los mayores ski resort de Japón (y el mundo). Allí se celebraron los Juegos Olímpicos del invierno del 98. El resort consta de varias áreas de ski interconectadas por líneas de bus y diferentes sillas.
Nieve polvo, aguas termales, más de 100 hoteles tradicionales japoneses que cuentan con SPA gratis, además de un servicio maravilloso para guardar tablas y equipaje mientras esquías el último día, justo antes de pillar el shinkansen (tren bala, línea Assana) que en hora y media te deja en Tokyo.
La experiencia en la nieve es alucinante, casi tanto como el entorno natural que rodea las pistas donde los famosos macacos japoneses se bañan en aguas termales. Un lugar que nadie debería perderse, se convirtió, gracias a la familia Horiguchi (nuestro amigo Hiroshi, sus hermanas Keiko & Kana y su cuñado Furu) en nuestra primera experiencia japonesa de verdad. Escuchar sus conversaciones y hasta cazar alguna palabra es una sensación indescriptible, aunque no tan maravillosa como sentir el calor de esas personas que sin conocerte, te acogen como a uno más.
En definitiva, un finde genial a un módico precio constatando lo que suele costar todo aquí (Shinkansen 15000 YEN ida/vuelta, 3200 del bus Nagaden hasta Sun Valley, 8000 del hotel con desayuno/cena/SPA & unos 6000YEN del forfait para día y medio).
Shiga Kōgen is one of the largest ski resorts in Japan and the world. The resort is made up of many smaller, interconnected resorts, with 71 lifts in total. A few areas are restricted to skiers only, but most of the terrain is open to both skiers and snowboarders.[2] The resort was the site of several events in the 1998 Nagano Olympics. There are more than 100 hotels in the area, with both Japanese style or washitsu (和室), Western style or semi-Japanese style rooms.
You can easily get there with the Assana Shinkansen, from Tokyo Station to Nagano (1h 30min) and the Nagaden bus (1h from Nagano Station to Sun Valley). Get a room in Shinagoyu which is conveniently located in Sun Valley. Just 10 meters away from the first lift, it offers everything (spa, storage service, japanese style rooms, rental yukatas & yummy food) at a reasonable price. Take time to ski but also pay respect to the Japanese Macaques living in Jigokudani. You will never forget those human looks and moves.
Like 6h after having woke up (10:30) we were on our way to the first even of the day, the Joshinetsu National Park, where the Japanese Macaques live.
Enrique, Keiko & yo, listos para la caminata montaña arriba. Sí, el kanji tras el 25 significa "minutos". Como dirían aquí, gambate! que viene siendo buena suerte.
El camino estaba bastante congelado y algunos, iban más abrigados que otros - acostumbrada a vivir sobre nieve en Estocolmo, me puedo permitir alguna licencia invernal.
Pinos interminablemente altos, bordeaban el camino.
Las huellas indicaban que nos estábamos acercando a las estrellas del parque Natural.
El entorno del río era alucinante, la nieve caía básicamente sobre aguas termales.
Aquí, la fuente principal de las aguas termales. El vapor se había congelado alrededor, formando un impresionante cilindro de hielo de unos 3m de altura.
Peces de agua caliente (goldfish).
Detalle del cilindro helado.
Era enorme, especialmente en comparación con el puente.
…nuestro primer macaco. Alguna idea de la razón que lo lleva a quedarse ahí, tan quieto bajo la nevada? Está sentado en una tubería, de las que acarrea agua caliente de la fuente a los hoteles del resto de la zona.
Japón es un país volcánicamente activo. Donde aparte de terremotos, hay aguas termales que surgen de cualquier grieta. De ahí que la cultura del onsen sea tan tradicional como las geishas.
Cuando Stina estaba aquí, pasamos una tarde en el Oedo Onsen Monotagari, que es una especie de parque de atracciones construido en torno a las aguas termales que brotan en Odaiba. Si vienes a Tokyo de vacaciones y te aparece probar, el sitio es más que recomendable. A 15 minutos de Shimbashi con la Yurikamome Line, es perfecto para acabar el día, cenar, tomar una copa o simplemente, relajarte en el agua o en el área de recreo, que está decorada como un pueblo de la era Edo (en la que Tokyo se convirtió en capital de Japón).
Sin embargo, la experiencia real anda alejada de este sitio tan a la mano. Así que con más tiempo (u obsesión por los balnearios) te recomendamos que cojas un tren hasta Minakami que es una zona montañosa, a 70 minutos en tren de Tokyo, donde el agua caliente abunda más que la hierba. Hay múltiples hoteles, donde el alojamiento da derecho a usar el baño termal del sitio en cuestión, pero probablemente, el rotenburo (露天風呂) más impresionante y grande de Japón sea el situado en torno al río Takara: Takaragawa Onsen.
Consta de tres enormes baños mixtos, conectados por un puente sobre el río. En el primero, la temperatura del agua son unos 35C pero para los aguerridos que cruzan hasta el último, el premio aguarda con un mágico chorro a casi 70C, que es capaz de relajar las tensiones al salaryman más estresado. La entrada cuesta 1200 YEN por persona (unos 12€), una cantidad irrisoria cuando la comparas con la experiencia que aguarda tras esas austeras puertas.
Esto no es un SPA de lujo, ni un hotel impresionante. Simplemente, la integración perfecta de la tradición nipona que se funde en un impresionante marco natural. Minimalista, zen e inolvidable.
Puedes consultar el trayecto en Hyperdia pero básicamente se trata de coger JR Joetsu hasta Minakami Station. Allí, cambias al bus municipal número 4 y en media hora, estás en el onsen. Con lo que el trayecto Tokyo-Takaragawa son unas 3 horas y media.
El camino resultaba bastante más idílico de lo que esperaba en Minakami: Nieve, frío y una carretera que nunca se congela, al estar regada por aguas termales.
Aquí los chorritos de agua termal, pasando el rato mientras llega el bus.
El interiorismo del restaurante en Takaragawa Onsen es rústico y kistch, con ese encanto que sólo las cosas de pueblo tienen.
Todo esfuerzo tiene su recompensa. Metida en agua a más de 40C, cualquiera se ríe de la nieve.
Puente nevado, que algunos aguerridos, atravesamos descalzos.
Idílico.
Deberían ponernos uno a la entrada de la oficina.
Todo muy natural. El agua tenía pequeñas hojitas.
El baño más grande, visto desde el otro lado del río.
Musha felicidad.
Más puente helado.
Todo lo bueno termina y al caer la noche, toca emprender el camino a casa. Aunque para nosotros, la oscuridad marcó el comienzo de la aventura.
La furgoneta del onsen nos dejó tirados en medio de la nada, junto a la parada del bus que nos llevaría de vuelta a la estación de tren. El horario del bus decía que nos dejaba a las 18:27 en Minakami. Nuestro tren, salía a las 18:37 hacia Tokyo. El agobio - además de frío - se lee en mi cara.
Mucha nieve y un teléfono de la esperanza.
El caso es que se apareció la virgen, el dragón, buddha y lo que hiciera falta. Llegamos a tiempo y aunque tarde, conseguimos cenar tranquilamente en casa.