23.3.11

La Roca


Alcatraz, 2011/03/07

Por un lado, somos afortunados de viajar a menudo. Por el otro, asusta el darse cuenta de lo mucho que, algunas veces, necesitamos salir de esta rutina. Hoy, ha sido uno de esos días interminables. En los que sales medio mareada. Sólo te queda coger el metro y rezar por llegar a casa sin desmayarte.

Abres la puerta y encuentras al pobre Enrique, haciendo la laundry y mordiendo al aire, por el stress impotente que ha acumulado a lo largo de la semana. Impresiona verle nervioso, pues nunca se inmuta. Por nada. Ahí, te empiezas a preguntar hasta qué punto merece la pena. Para que luego te pongan en la calle de repente, sin avisar. No porque seas malo, sino por una directiva superior. Da igual que el negocio vaya bien, da igual que haya que ampliar otras partes de la empresa. Así son las multinacionales. Crees que eres parte de algo grande, cuando en realidad, sólo constituyes un insignificante número en una gran marea. Como la lotería, nunca sabes cuando llegará el momento en el que seas nombrado… Redundante.

Pero aún así, no perdemos la esperanza. Mientras no nos echen, aquí estamos. Con la oportunidad de cambiar las cosas, de hacernos valer y de aprovechar la oportunidad de hacer algo grande, de verdad. Si no arriesgas, nunca ganarás.
View Post

17.3.11

Powell-Hyde: The Cable Car

Todavía recuerdo el primer Cable Car que ví funcionar, aquella noche en Lombard Street.

Le comenté a Rune, el miedo que me daba eso de montar de pie, en el exterior, al modo basurero español. Supongo que nunca llegué a adaptar mi reloj biológico, que me sentía atontada todo el tiempo o que simplemente, el brutal incidente del TukTuk - cuando una moto en marcha me arrancó mi pequeño bolso del regazo, con mi iPhone, mi guía y TODAS nuestras fotos, en nuestra última noche en Bangkok - me dejó lo suficientemente traumatizada como para no querer más.

Sin embargo, era una ocasión especial. El extraño viernes del Tsunami, en el que me desperté de madrugada con el email espeluznante de mamá - "parece que se espera, algo de ola gigante, por California" - que me pasé paseando por las playas que nadie debería pisar, pensando en lo afortunada que me hace sentir un día soleado, en lo triste del Tsunami/catástrofe nuclear y dando mi último paseo, alrededor de esta maravillosa ciudad.

Fuí a comer a un restaurante Thai. Donde la camarera portaba el traje tradicional y los decorados eran tan cutremente auténticos como en su Thailandia natal. Ya sabes. Estatuas de madera, flores de plástico y cascada artificial. La comida era excelente, pero el reloj avanzaba sin parar. Se hizo la 1. A las 16, venía el supershuttle a buscarnos al hotel. Así que estando en la otra punta, no había tiempo que malgastar. Suerte la mía, que un local se sentó a mi lado a masticar - Una de lo de siempre.









Esta es la mía, pensé y le pregunté cómo volver a Fisherman's Wharf. A quien no conduce, es más complicado guiar. Pero aún así, consiguió darme la clave del éxito (38 + Cable Car).


Tras un ride bastante interesante, a lo largo de Geary - de oeste a este de la ciudad - llegué a aquella cola infernal:
- Es este el Powell-Hyde?
- No, esto es el i-Pad
- :S

Así, que seguí calle arriba hasta Union Square, en busca de la parada del Cable Car. Vino, pero a petar. La única opción fue saltar y agarrarme fuerte a lo primero que encontré. El miedo pasado terminó convirtiéndose en el broche ideal. Hablar con la gente, sonreír al sentir el viento en la cara y contemplar el mar, que se inunda la bahía que se abre ante tu campo visual.


Mira que contenta!
Como con todo… Merece la pena arriesgar, dejar atrás los miedos y apostar, por eso tan bueno que siempre, está por llegar.
View Post

16.3.11

Lombard Street

Has visto esa calle, la que tiene tantas curvicas? Creo que sí, se llama Lombard Street.

Se trata de un sitio curioso, si caminas hacia un lado, subes a uno de los mejores miradores de la ciudad, la torre COIT en lo alto de Telegraph Hill. Si tiras hacia el otro, trepas por las curvas hasta el punto más alto de la ciudad, donde las mansiones son más caras y pasa el Cable Car - a lo largo de Hyde. Si sigues por la gran avenida que la parte por la mitad, Columbus, llegas al barrio italiano, poblado de restaurantes con encanto justo antes de colapsar con una cultura más lejana, en la Chinatown más grande del mundo.

Siempre me pillan de guía turística. Cuando el meeting acaba temprano, me sacan a pasear Llévanos Claudia, a donde creas que mola más. Son una panda de profesionales agradecidos, de altos cargos que se dejan guiar, están contentos con cualquier cosa y no ponen pegas a la hora de ir a cenar. En definitiva, gente con la que da gusto trabajar.




Subiendo la colina.

American Spirit.

I love this country, right?

The Piers, seen from the tower.

Financial District.

Moi, en Lombard Street - lado de las curvicas.

El Cable Car de Powell-Hyde. La sensación de la ciudad.

Allá donde vas, siempre hay pequeñas cosas que admirar. Es una ciudad en la que vivir, una ciudad a la que viajar. Da gusto pasear, hablar con la gente que se abre espontáneamente a tí, sentirte acompañada, aunque comas en soledad. Supongo que es el sol Calorforniano, que además de buen vino, crea un carácter especial.
View Post

14.3.11

The Mission & Castro

The Mission has a tendency to be warmer and sunnier than the rest of the city. This climatic phenomenon becomes apparent to visitors who walk downhill from 24th Street in the west from Noe Valley (where clouds from Twin Peaks in the west tend to accumulate on foggy days) towards Mission Street in the east, partly because Noe Valley is on higher ground whereas the Inner Mission is at a lower elevation.


Spanish missionaries arrived in the area during the late 18th century. They found these people living in two villages on Mission Creek. It was here that a Spanish priest named Father Francisco Palóu founded Mission San Francisco de Asis on June 29, 1776.

[Mission Mural Project - Precita Eyes]

La Misión es un barrio cálido, de culturas mezcladas, de influencias sudamericanas, de ganas de superación y de COLOR que inunda casas, murales, mesas y corazones.



























En este callejón, los murales lo cubren todo, coloreando unos muros de la misma manera que la diversidad colorea las calles del entorno.







Perfecta introducción para Castro, la zona gay de SF.


Mural reivindicando a las líderes femeninas!


The Castro came of age as a gay center following the Summer of Love in the neighboring Haight-Ashbury district in 1967. The gathering brought tens of thousands of middle-class youth from all over the United States. The neighborhood, previously known as Eureka Valley, became known as the Castro, after the landmark theatre by that name near the corner of Castro and Market Streets. Many San Francisco gays also moved there after about 1970 from what had been the formerly most prominent gay neighborhood, Polk Gulch, because large Victorian houses were available at low rents or available for purchase for low down payments when their former middle-class owners had fled to the suburbs.


Harvey Milk, with his store Castro Camera, had been changed by his experience with the counterculture of the 1960s. His store was used as his campaign headquarters and remains a tourist destination to date. By 1973, Harvey Milk, who would become the most famous resident of the neighborhood, opened a camera store, Castro Camera, and began political involvement as a gay activist, further contributing to the notion of the Castro as a gay destination




Here we come baby, Castro street!




The first train I took in San Francisco!! The F, from Embarcadero to Fisherman's Wharf!
God save The Gay.

I try to keep rainbows in mind, forget about the harsh reality in Japan. The day wasn't sunny, which was a real pity, as the beautiful colors that filled up these walls didn't look pretty enough. But in any case, I guess you get an idea, right? And I get my little daily fantasy of flying back to the sunny warmth...
View Post

13.3.11

Along the Piers, to the financial district


Paseo Marítimo.

Diluvio universal en el puerto.



Ni un alma por la calle, en Domingo a las 9:30 de la mañana.

El área de embarcaderos que comienza a la altura del hotel termina en el Ferry Building, que contiene un mercado y muchos restaurantes, además de dar paso al Distrito Financiero.

Era tan temprano que no había casi nadie ni nada abierto.









Con el bolso por delante, para que se mojara un poco menos - daba igual, caía en modo spray en todas direcciones.

Glamour 100%. Un día bajo la lluvia superado, gracias a llevar zapatillas de GoreTex :)




Financial District, on Sunday. Empty and rainy.


Yerbabuena Center

Moscone Center, donde Steve Jobs organiza sus Keynotes.

Hace una semana, estaba pateando contenta. En este momento, soy un despojo humano que lleva despierto desde hace 5 horas. Lo que pesan esas 9h de jet-lag. Todavía no he tenido ánimos como para enfrentar las trágicas imágenes de Japón. Dios bendiga el Roaming y la desconexión que deriva de él.
View Post
© dontplayahate. All rights reserved.
DONTPLAYAHATE