• Stockholm Stockholm
    5 year resident, to guide around the local wonders
  • French Polynesia French Polynesia
    6 islands in the South Seas
  • some image Tokyo Tour
    1-day walk around the best spots
  • Japanese Wedding Japanese Wedding
    The dark side of the rising sun
  • Skyline Hong Kong
    Skylines, bar streets, markets & islands
  • some image Fashion shopping in Tokyo
    The best souvenir of Japan is not omiyage
  • Sydney Opera Australia
    Sydney's NYE, Gold Coast & Great Barrier Reef
  • Gecko Hawaii
    Aloha nature wonders
  • Yakushima Yakushima
    Hiking the Princess Mononoke Forest
  • Ishigaki Lighthouse Ishigaki
    Okinawa's shades of blue
  • Yuki Matsuri Hokkaido
    Powder Snow Festival
  • Daikanyama Daikanyama
    Tokyo's SoHo
  • Cosplayer Comiket
    The Biggest Cosplay Event
  • Cherry Tree Blossom Hanami (花見)
    Sakura by the skyscrapers
  • Hiroshima bomb time Hiroshima
    The Bomb & Miyajima
  • top of mount fuji guide to climb Japan
    Top of Mt.Fuji
  • Kyoto & Nara Nara & Kyoto
    Ciervos nadando en lagos de roca
  • Formentera House Formentera
    Mediterranean Sun

30.5.11

Hachikō

En 1924, Eisaburō Ueno, un profesor del departamento de agricultura en la Universidad de Tokio adoptó a Hachikō como su mascota. Desde entonces, cada día Hachikō lo esperaba en la puerta delantera de la estación de Shibuya para saludar a su amo al final de cada día. Esta rutina continuó sin interrupciones hasta el mes de mayo de 1925, cuando el profesor Ueno ya no regresó, como de costumbre, en tren, pues previamente había sufrido una hemorragia cerebral mientras impartía clases en la universidad de Tokio, y murió. Debido a esto, jamás regresó a la estación de tren, donde su leal mascota lo esperaba. Hachikō demostró su lealtad a Ueno y cada día, por los siguientes diez años de su vida, esperó en el acostumbrado sitio donde se sentaba, justo enfrente de la estación.

Hachikō y yo.

Hachikō Exit, Shibuya Station MAP
SHARE:

2 comments

E. said...

Cómo lloré con la película que relata esa historia... buffff. Una vez más los animales tienen otra lección que enseñarnos.

Gracias Clau.

E.

dontplayahate said...

La lealtad es uno de los valores que más se ha perdido en la sociedad actual. Irólnicamente, es algo que todavía apreciamos mucho. Qué quieres de una pareja? Que te sea leal. De un amigo, exactamente igual. La historia de Hachikõ es acojonante porque un perro (animal con menor inteligencia que un humano, al meos genéticamente) nos supera con creces en esta capacidad. Despierta ternura, porque en sus cuatro patitas hay bastante más que en muchos políticos, jefes y demás.

Lo mejor es que se le aprecie tanto en Japón. Dice algo de la gente allí, no?

© dontplayahate. All rights reserved.
DONTPLAYAHATE