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22.9.12

Shiodome Business Lunch


Por prisa que tengas, siempre hay ocasiones en las que no queda más remedio que esperar.
Hace una temporada que llevaba pensando en retratar un día normal, de mi existencia como salaryman. Dentro de la oficina no puedo hacer fotografías (prohibido por temas de privacidad) así que me dispongo a comentar el evento estelar del día a día que viene siendo, el descanso de comer.

Shiodome (汐留) es un área de negocios situada entre Ginza, el mercado de pescado (Tsukiji) y el Palacio de Verano (Hamarikyu Teien). Allí se encuentran las sedes de empresas como Shiseido, Softbank o Panasonic. Así como los headquarters en Japón de la mía. Entre semana, este área se llena de gente enfundada en trajes, moviéndose a mucha prisa.



En sí mismo, el barrio es bastante desangelado, pues obviando las horas de entrar (9:00-10:00) salir (18:30 en adelante) y comer (12-13) no hay prácticamente nadie por la calle. De repente, ves a algún turista confundido, entre la marea de salaryman tratando de encontrar esas maravillas que promete la guía gratuita de Tokyo.

Maravilloso o no. Shiodome es sin duda, el spot indicado donde contemplar la vida real en Japón. De los grupos de compañeros que salen juntos a la caza del obento al que se echa una siesta bajo el sol.

Aquí viene, el lunch nuestro de cada día. Espero que os resulte interesante.



Frente a mi oficina, destacan los rascacielos que constituyen el área de Shiodome, azules y brillantes, relumbran con un aura futurista muy característica (y única en Tokyo).



En las inmediaciones, hay un poco de todo. Desde distribuidoras de cerveza...


… hasta muchas vías de tren, que crean enrevesados pasadizos que atravieso, cada día.

Los rascacielos, se confunden con el cielo. Por triste o cansada que esté a veces, un vistazo basta para devolverme la sonrisa, aunque sólo sea por recordar que vivo en Tokyo.



Cada día, subo las escaleras al paso elevado que me permite cruzar la carretera. Algo muy común en la ciudad, para evitar cortar el tráfico y aún así, permitir al peatón que se desplace con eficiencia y seguridad.



Los paneles anti-suicidios y protectores contra los fuertes vientos, anuncian la Sio-Site, que es el nombre con el que bautizaron al conglomerado de rascacielos.



Desde allí, contemplamos una vista muy Tokyo del shinkansen (tren bala) sobrevolando las carreteras de la ciudad, serpenteando entre rascacielos, cual culebra en el mar.



En Shiodome, hay un reloj que nadie entiende. A las 13:00, 15:00 y 18:00, salen unos muñecajos animados a dar la hora. Como si estuvieras en Praga, pero en medio de salaryman que lo miran anonadados y turistas que no comprenden qué cojones pinta el reloj entre tanto rascacielos.


Porque seamos francos, con moles así… Quién se distrae mirando un reloj?



Dejando el reloj a la izquierda, llegamos al escaretta que nos conduce dos pisos abajo, a la plaza central de Sio Site.





Aquí, montan cirios de marca mayor (en verano tuvimos un festival de críos durante dos meses que me generaba ganas de matar bebés a diario) que carecen de sentido, cuando los pones en perspectiva, constatando el principal propósito empresarial del área.



Aún así, esto es Japón. Tiene que haber hueco, para todo.



En los bajos del Sio Site, se juntan la estación de Shimbashi, de Shiodome, las líneas JR, Yurikamome y Oedo. Metro, especie de monorrail, cercanías, hoteles, negocios. Todo interconectado a base de pasadizos subterráneos. Enclave perfecto para encontrar turistas desorientados.



Si hay un punto claro de referencia, es el lago, con columnas de nácar y mesas al aire libre, donde cualquiera es libre de sentarse y, en momentos de presión, la norma es compartir asiento con perfectos extraños. Que para 1h de descanso que tenemos, no hay que ponerse tonto.



Pero, qué comen en Japón? Hay muchos que tendrán claro que la opción mayoritaria es el obento (お弁当) pero la realidad es mucho más cruda. Pues a la mayoría no les da tiempo a comer tanto con lo que terminan pasando con un onigiri y una gelatina. Cuando hay tiempo, pero no tantas ganas, lo mejor es un sandoichi (サンドイッチ).  Algo en lo que Vie de France no tiene rival.

Allí, coges una bandeja, unas pinzas y te dispones a cargar.



Hay un surtido abrumador de sanwiches, pitas, ensaladas además de otros bollos/tartaletas que nunca dejan de variar.



Por poco saludable que parezca, cada pieza ronda las 300kcal. Lo normal es comer una salada (o dos, si me apuras). Con lo que el total calórico del lunch ronda las 500kcal.





Cuando ya vas bien cargado, te pones en una de las cinco filas que están a reventar (hoy no había nadie, evidentemente, pero entre semana resulta agobiante de la cantidad de gente que hay). Aunque el espacio ofrece indoor sitting, cualquiera que no sea ama de casa se lo pilla para llevar. Sea para volver ante el ordenador en tiempo récord o para sentarse al sol, salir de un edificio para meterte en otro carece de atractivo.



Con una pita bajo el brazo, pongo rumbo a mi rincón favorito del día a día...



…la cristalera del Starbucks en Shiodome! 

Tras la escultura plateada, hay una zona donde muchos vendedores de obento ofrecen multitud de cajas con dèli para llevar. Si tienes oportunidad, asegúrate un asiento, entre las 12:00 y las 13:00 en Lunes, para ver la vida en Tokyo pasar ante tus ojos. Sonrientes, con prisa, con calma, hambre o desgana, ves los salaryman pasar, para volver a las 5 minutos, bolsa bajo el brazo, tarjeta en mano, de vuelta a su cubículo original.


Una visión que me conquistó hace un año y que todavía, no me ha conseguido cansar.

Septiembre ha empezado con semanas de mucho trabajo. Espero tener más tiempo a partir de ahora, librar los findes y fiestas de guardar. Porque este ritmo sólo me ha dejado unas calenturas terribles (del bajón de defensas que te crea no descansar) así como un kilo de más. Ojalá vuestra vuelta al cole haya sido más fácil… Pero igual de productiva, que en el mundo oriental.
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1 comment

Galeguiña said...

Estando en la zona de negocios de algunas ciudades grandes(vease Toronto, Sydney, Melbourne, Brisbane...) siempre me preguntaba como sería la vida de aquellas personas trajeadas(tarjetita en mano, o en bolso o en pantalon) en el día a día... gracias por acercárnoslo un poquito :)

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