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25.8.10

Mean words...

- Fasting... Maybe you should you start?
- Are you eating more but moving less right? Shows. No need for more, no need to lose either.
- The best were your arms, not looking thin anymore.

... thrown to me along the week. Start to see a pattern?

Ayer hablaba de compasión, equilibrio y satisfacción. Supongo que no me queda más remedio que afrontar mi propia desgracia. Mis retinas resuenan con lo radiantes que mis amigas lucen en la playa, afronto mi cruda realidad. Agosto. 12C. Lluvia. Nada que ponerme. Un armario lleno de jeans que no entran. Deprime. Giro la cara a mi espejo cada mañana. Intento aceptar los cambios. Lucho, cada día, lucho muy duro por ello. Sí, supero mis retos en el trabajo. Sí, corro más que nunca. Sí, sigo los consejos médicos, venzo a los efectos secundarios.

Lo hago todo sin convicción, cual marioneta que danza al son que le marcan. Cada noche, caigo dormida con la amargura de quien no está a gusto consigo mismo, con la culpabilidad del que se queja sin motivo y la ansiedad que genera el no ser capaz de disfrutar del mundo dorado que le rodea, preguntándome si mañana será un día mejor, si llegará el momento en el que pase página. En el que consiga librarme del daño que mi propia percepción me causa. En el que deje este lastre y sonría en paz, inside out.

Si hay suerte, brilla el sol, puedo ponerme falda. De alguna manera, todo cambia. Nada aprieta, ya no parezco una morcilla. Me concentro en que 5kg no cambian una vida, que la salud es más importante y mi misión, va más allá de todo esto. Viajar, explorar, conocer, reconectar. Aprender de otros. Crecer a través de su cultura. Desconecto de todo pensamiento negativo, consigo emprender el vuelo aunque pronto, reciba el manotazo.

Comentarios inocentes como "todo eso te vas a comer" o "por qué no empiezas un ayuno?" suenan a puñalada trapera. Terminan agrupados, cual plomo encadenado al tobillo, arrastrándome de nuevo al fondo. Donde había empezado.

No sé. Supongo que nos pueden bombardear a campañas por la gordura real (como dice Enrique :P) llenar los editos con Chrystal Renn, vocear que el nuevo ideal de mujer es la voluptuosa Lara Stone. Pero a la definitiva, la apariencia cuenta. No importa tanto ser joven como estar delgado. Cuanto más subes en la escala social, más evidente se hace.

Mientras los hombres confiesan abiertamente estar a dieta "para perder esos dos kilos que han ganado" las mujeres, como siempre, andan escondidas, culpando a la ansiedad de llenarse tan poco el plato y apagando el hambre a caladas de cigarro. Algo parecido, ocurre con los deportistas. Desde el marathoniano que enseña a su cuerpo a usar grasa como combustible, al pseudoyogui que busca el equilibrio a través del vacío mental y estomacal. No me meteré en esferas faranduleras, porque todos somos conscientes de la presión que sufre cualquiera involucrado con cualquier mundo creativo.

Irónicamente, vivir en un país como Suecia confirma que, como me decía mi padre, hay árboles gordos y árboles delgados. Viva en paz, sanamente, olvídese del estereotipo unificado. No es justo, pero así es la vida. Siempre habrá skinny fats haciendo a los dieting gordis una panda de amargados.
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1 comment

Anonymous said...

Entiendo la rabia que dá no poderte enfundarte en tus jeans, y tener un armario repleto de ropa que no puedes usar... Porque todas nos compramos la ropa al milímetro.

Aún así, permíteme una humilde opinión, te veo mucho mejor!!!!!!

TIENES UN ASPECTO FORMIDABLE, PARECÍAS ENFERMA CON 5 KG MENOS.

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