… to realize how lucky you are 「2012-10-07, Daikanyama 11th Floor」
Supongo que todos tenemos esos días en los que sólo deseas volver a casa, para meterte en esa cama de la que parece que no deberías haber salido. Pero recuerda, que el mundo es de los que se levantan y salen a luchar. Aunque ello implique sollozar, sin saber por qué, en medio de un tren a petar. Aunque ello conlleve, pasear tu cara de acelga sin razón aparente y sin poderla cambiar. Aunque te sientas culpable, por que no haya nada de lo que te puedas quejar.
Será hormonal. Será la edad. Qué más da? Los momentos menos dulces tienen un lado bueno. Pues te indican claramente lo que importa de verdad. Somos entes complejos y sólo a través de ciertas personas, consigues recuperar la sonrisa y empezarte a recuperar.
Así es el uniforme del señor de la droguería donde compro la pasta de dientes. Un detalle, que captura la alegría inocente del día a día en Japón, los dibujitos sonrientes que te rodean allá donde vas. Desde el metro, hasta los operadores de telefonía, pasando por las compañía del gas, marcas de caramelos o los bomberos. Todos se acercan a los individuos de una manera dulce y amigable, a través de una mascota y un mensaje tan simple como memorable.
Las Tattoo Tights (タトゥータイツ) son una super tendencia en Tokyo.
En Japón, las mujeres llevan medias durante todo el año (incluyendo ese verano a 40C húmedos en los que sudas como un polluelo). Supongo que es cuestión de pudor, igual que en España a las ceremonias, se supone que deberías ir con media fina (aunque me salte a la torera el protocolo, que conste que lo hago conscientemente).
Me resultan muy curiosas las medias de tatuaje, que llevan todas las niñas de Harajuku. Son como la versión rebelde de las adultas, aunque igualmente… Impliquen sucumbir a la incomodidad del panty.
No sé si en España son también populares, así que os dejo un pequeño resumen de prensa.
Este último look corresponde a lo que vemos en las calles de Harajuku.
Flequillo permanentado, plataformas y look sweet vintage. Qué os parece?
Cuando un expat visita España, hay una pregunta que inevitablemente cruza tu mente:
- Volveré alguna vez? Cuándo será un buen momento?
Hay quien se siente afortunado por opción a una vida relativamente acomodada en el extranjero, sin lujos, pero sin agobios, pagando casa, comida, transporte y algún viaje que otro.
También hay otros que lo ponen en perspectiva y piensan que, si hay gente en España que no se muere de hambre, algo encontrarían para ir tirando - pero ojo, cerca de su familia y sus amigos. Hay quien siente aversión ante el riesgo a perder el bienestar actual, mientras que para otros el cambio es la opción de alcanzar un nuevo punto de equilibrio optimizado.
La neurociencia revela una interesante conclusión: Cuando miras al pasado, tu cerebro siempre encuentra la manera de justificar todo lo que hiciste, saliera bien o mal. Por desgracia, el cerebro no puede justificar lo que no intentaste: As you grow older, you'll find the only things you regret are the things you didn't do.
La incertidumbre de la situación Global hace que sea más complicado mirar al futuro con esperanza, especialmente cuando tu situación no es comprometida. Si estás mal evidentemente, cualquier cambio es un intento de ir a mejor (i.e. desempleado que emigra a Noruega) pero si estás bien, el cambio puede convertirse en un tropezón (i.e. empleado en Noruega que decide volver, encuentra trabajo y lo pierde a los dos meses, porque su empresa quiebra).
La distancia, nos hace deformar la realidad. Idealizar lo que no tenemos. Probablemente habrá quien mire el blog y perciba nuestra vida como un sueño de purpurina y excitantes experiencias. No me quejo eh? Somos extremadamente afortunados, en ocasiones lo es. Pero dadme una oportunidad de presentarlo con objetividad. En otras, se convierte en un agujero de desesperación y soledad. Es extenuante volver a empezar desde cero, ganarte la confianza de la gente, darte a conocer, adaptarte a una cultura radicalmente distinta y por encima de todo, estar tan alejado de esa red de apoyo, donde todos te quieren de verdad por tí mismo, te apoyan incondicionalmente y leen en tus ojos lo que sientes, sin necesidad de hablar. Donde juntarnos todos (simplemente) te hace feliz de verdad.
Como nos enseñaron en un interesante curso la semana pasada, los cambios ocurren. Así que lo mejor es prepararte, aceptarlo y adaptarte a la nueva situación, encontrando las nuevas oportunidades que se abren ante tí. Nada es estático, está en nuestra mano cómo reaccionar.
Igual que un pez en el mar, es posible navegar los cambios para alcanzar un objetivo.
Todo empieza por entender qué es lo que te hace feliz y crear una visión acerca de dónde quieres estar en 5 años. En ese caso, dónde deberías que estar en 4 años? Y en 3? Y al año que viene? Y al mes que viene? Y mañana? Descomponer el futuro en pequeñas acciones que nos conduzcan a él. De esta forma, vives el presente, disfrutas a diario, pues consigas tu objetivo o no… Habrás pasado el tiempo con una misión clara, por la que luchar con optimismo.
Aunque se acerque el Día del Pilar, parece que sigue haciendo mucho calor por España. Por qué no recordar los grandes momentos del verano pasado y calentar motores para el segundo verano de aquellos que planeéis un long-haul trip durante el período invernal?
Hoy hablaremos de Enoshima, que viene a ser el Gandía Shore de Japón. Un playa muy popular, que en verano anda plagada de fiestas, adolescentes, alcohol y perversión. Enoshima (江の島) significa literalmente, isla (島) del (の) golfo (江). Lo cual da nombre a la minúscula pero encantadora isla que observamos frente a la playa de la perversión.
Hacía ya tiempo que tenía ganas de hablar de las japonesas y sus inseparables pinturetes. Pero no conseguía encontrar material suficientemente ilustrativo. Por suerte, he dado con este vídeo en la que se pregunta a extranjeros acerca de la edad que le echan a las mujeres. Todos piensan que son… Mucho más jóvenes.
Pero cómo es posible que todas parezcan adolescentes cuando rozan la treintena? * No es genético, sino cosmético.
Todavía recuerdo mi primer día de trabajo. En el que me presentaron al "mueble de armaritos" que cuelga a la entrada del servicio femenino, donde a cada empleada le corresponde una puertecita de 15 x 15 cm, en la que guardar su neceser.
Yo (que empecé a pintarme la raya a diario al mudarme a Japón) tengo un cepillo de dientes, pasta y algún tampón. Mis compañeras, sacan entre dos y tres neceseres. Mis compañeras emplean no menos de 15' en retocarse tras la comida (combinados con los pequeños retoques cada vez que la naturaleza les llama al excusado).
Todas las mujeres en Japón llevan "maquillaje completo". Base bien cubriente, iluminadores varios, eyeliner, mascara & lipstick. Parece natural, pero a mi ojo no lo engañan. No verás a nadie (sin exagerar) con la cara lavada en la calle. Es raro ver a adultas sin extensiones de pestañas. Ellas, se pasean con unos 10 productos de maquillaje diferentes en el bolso (mientras las occidentales llevamos 2) y en ocasiones, portan otros artefactos como la cómoda tenacilla con batería de gas (por si acaso en el baño no hay enchufe).
Aquí podéis ver un ejemplo de los efectos del maquillaje normal… Muy natural.
Me duele:
- Escuchar a preciosidades diciendo cosas como "no puedo salir a la calle sin pintar" - Observar esas capas de quitar con espátula (según Enrique) en pleno verano, hasta en la playa.
- Verlas re-maquillarse tras el gym, sólo para volver a casa en un tren medio vacío.
- Verlas acarreando un paraguas permanentemente para ocultarse del sol o tratando de hacer deporte cubiertas con máscaras que recuerdan a las del apicultor.
Pero... Por qué hay tanta obsesión con parecer joven? Porqué veo a diario mujeres adultas con poses, vestimentas (i.e. calcetines con puntillas) y gestos aniñados? Según el antropologista entrevistado en la referencia, Japón tiene una larga historia de idealización a las mujeres jóvenes. Las tres bellezas del período Meiwa (明和三美人) en el siglo 18, eran básicamente niñas entre 14-15 años. Mientras tanto, en la cultura Occidental, el Catolicismo hizo que las niñas/adolescentes no fueran objeto de deseo sexual.
Aparte de todas las imágenes del manga, esta obsesión masculina (de ese hombre que domina la sociedad) lo confirman los bares de compañía - que abundan junto a mi oficina (Shimbashi). No te ofrecen adultas ligeritas de ropa, sino adolescentes con uniforme de colegiala.
El extremo, no es la cirugía estética. Sino invertir todo tu tiempo en cuidar la piel, alimentarte con colágeno y protegerte del sol. Puedes convertirte en ídolo de la masa de amas de casa de mediana edad. Motivo? Tener 44 y aparentar la mitad. Os presento a Mizutani Masako (水谷 雅子). Una mujer que es una heroína, pasa 5 horas al día cuidando su piel y aparenta 20 años. Su blog es un hit.
Ms. Masako-san. (irónicamente, su apellido acaba en 子 que es el kanji de niño)
Yo no juzgo a nadie. Todas pasamos más o menos penurias (como la cera o el láser) por mostrarnos limpias y aseadas en la sociedad. Simplemente, me causa agobio el pensar en la cantidad de tiempo que se les va, en algo que se convierte una obligación social, algo tan imprescindible como la ducha diaria en la cultura Occidental.
Japón es un país donde la gente gana y consume considerablemente. Es un país donde la gente tiende a hacer lo mismo que los demás (i.e. Os suena la historia del Bistro Frenchi en mi Instagram @dontplayahate ?) Tener éxito con tu marca de cosméticos implica abrirte a un mercado de 100 millones de personas. Pero aquí, las preferencias son muy diferentes.
Los que nos seguís desde hace tiempo sabéis que ya llevamos un año en Japón.
A mí también, se me ha pasado volando.
En Estocolmo, dejamos el frío pero desgraciadamente, también el ejercicio, como elemento cotidiano de nuestro día a día. La vida laboral japonesa no te da mucho tiempo libre, tratas de viajar y te ves desbordado de visitas.
Un año después, yo tengo problemas para entrar en la ropa invernal y a Enrique (de naturaleza delgada) se le caen los trajes. A él le da igual, pero yo no me siento cómoda, la verdad.
Así que, ya vale. Aprovechando mi soltería mensual (me han dejado aquí, mientras otros aprovechan Las Fiestas del Pilar) y el puente en el que se celebra el Día del Deporte (8 de Octubre), me he puesto a hacer ejercicio en serio. Me guste o no, necesito mi rutina. No hay nada que me vaya mejor que empezar el día sudando la gota gorda, preferiblemente al aire libre. Una carga de energía y positividad.
Cardio y algo que tonifique (abdominales, pesas o pilates). Olvidándome del pan de mierda que venden en este país, que tanta ansiedad me causa [REF en sueco :/]. Sin matarme de hambre, pero pasando un poco de gana hasta encontrar algo de calidad.
Supongo que no soy la única con buenos propósitos de Otoño, así que espero vuestros consejos… Y os dejo una pequeña receta, para recuperar fuerzas.
Vibram Five Finger : geniales para andar (correr) en libertad, evitando tensiones en tendones y articulaciones.
Bienvenidos a mi sala de entrenamiento VIP!
Nice view ^_^
Happy under the sun!
Vieiras con vinagreta de limón y Piccantissimo dell’Umbria
- Vieiras
- Limón, lima o los dos
- Aceite de Oliva
- Piccantissimo dell’Umbria (mix de especias italiano perejil, basílica, ajo y chilli)
Prepara la vinagreta con el zumo de los cítricos, un poco de aceite y las especias.
Dora las vieras en la sartén.
Una vez hechas, sirve la vinagreta por encima. Listo!
Todos sueñan con ese algo. Una tele grande, un deportivo, una Leica.
Lo mío siempre fueron los objetos de diseño. Sillas de los Eames y similares. Por supuesto, los clásicos que nunca pasan de moda, siempre me han fascinado. Talento del que encuentra unas líneas que raramente caducan, por simpleza, balance y versatilidad.
Supongo que los años en Suecia me hicieron cada vez más minimalista. De ahí que me haya enamorado de esta manera, el medium flap:
- El asa tiene dos posiciones, si te cansas la puedes quitar y llevar como clutch.
- El interior tiene cómodos compartimentos en los que separar llaves, móvil y demás.
- El remache es la guinda, que contrasta con la suave piel del bolso.
Así que igual que todas las otras japonesas en sus viajes a Europa, me concedí un lujo duty free en Roma. De esos que pasan a la historia, más que nada porque no pienso repetir una compra así. Desde entonces, pasé al extremo opuesto y me he centrado… En ahorrar.
En este estado quedó nuestro balcón, tras el tifón.
Los cascotes blancos del suelo eran antes parte del panel separador entre nuestra galería y la del vecino. Queda confirmado que los vientos de 250km/h no eran una exageración, porque la madera es bastante recia (a juzgar por lo que pesa) y aún así…
PS: Aventuras en Tokyo, a diario en instagram - @dontplayahate
Supongo que alcancé ese punto en el que sientes que tu atuendo no es el apropiado. Es complicado aceptar, que la sociedad en la que vivo imponga uniforme en los adultos empleados, pero así es Tokyo. Donde la mirada de los quinientos salaryman con los que compartes vagón de metro cambia de expresión, proporcionalmente a la negrura de tu atuendo.
Serán los 28, que he terminado por hacerme con múltiples vestidos, zapatos (de la única tienda que vende mi talla en esta ciudad), camisas formales y pantalones. Supongo que combinados con americana y mis adorados chunky earrings son una manera de formalizarme, sin traicionarme del todo.
Lo peor, son los precios (pues el gobierno Japonés carga tal impuesto de importación, que las prendas terminan siendo casi 3 veces más caras - aún así, permanecen competitivas en el mercado local).
Vosotr@s, cómo afrontáis el Otoño?
La globalización se sostiene sobre finas hebras de vidrio. Habrá muchos que ya sepáis esto… Así que podéis obviar este post, que resulta de una conferencia a la que he atendido esta semana, que me recordó que el mundo que conocemos es tan frágil como una fibra de micrómetros.
Internet. La explosión que llena de oro los bolsillos de Google, Apple y Facebook. La llave a la información, la libertad de expresión o el data mining más gratuito. Donde lo que dices se vuelve en tu contra en forma de anuncios supuestamente personalizados y búsquedas adaptadas a las preferencias que llevan monitorizando durante estos años, sin que te des cuenta.
Muchos se maravillan acerca de lo cortas que son hoy en día las distancias. De cómo los amigos al otro lado del planeta te contestan al WhatsApp instantáneamente. Quizás no tantos sean conscientes de que la banda ancha y las comunicaciones móviles (que realmente con la llave al resto del globo) corren a la velocidad de la luz, literalmente. Mediante pulsos ópticos que se propagan a lo largo de varias fibras que transitan las profundidades del océano. Esta web os acerca los detalles de dichas líneas, entre las cuales cabe resaltar al FLAG, un cable de casi 30000 km que da la vuelta al mundo.
Si todo esto empezó con los cables telegráficos (1851, el primer cable entre UK & Japón fue instalado) es bastante justo decir que las cosas no empezaron a volar hasta que la fibra hizo aparición (de la mano del protocolo mágico - internet).
Durante el terremoto del año pasado, Japón experimentó problemas con las comunicaciones. Sin embargo no fueron tan grandes como se esperaba gracias a que las landing stations - que conectan el cable del mar con los cables en la tierra - estaban situadas en zonas poco afectadas por el tsunami. Fue inevitable que algún cable se rompiera. Pero NTT mandó al barco y en unos meses, la fibra estaba renovada y se restauraban las comunicaciones por las rutas principales. No, estos cables no se acarrean sino que se fabrican a medida que se van colocando en el mar.
Así que ya sabéis. Vuestro móvil habla con una de esas antenas en los edificios, que en algún punto se conecta a una red de fibra… Que quizás, conduce palabras como éstas, al otro lado del mundo.