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19.11.12

The Japanese Wedding II : Shinto Ceremony



Hace un tiempo, os hablaba de las bodas Shinto (Wa-kon) que es posible presenciar parcialmente en Meiji Jingu, casi todos los Domingos. Sin embargo, ahora que he tenido el placer de asistir como invitada, os puedo contar todos esos detalles que hacen de las bodas en Japón un evento tan particular, en el que la tradición más absoluta y la modernidad más ridícula, se dan la mano sin pudor alguno.

Las ceremonias tienen lugar en un Wedding Parlor, de estilo occidental u oriental. Consta de una capilla, un salón de belleza, una sala de espera y en los casos más lujosos, bucólicos jardines donde fotografiar a la pareja homenajeada con su allegados. En esta ocasión, visitamos Happo-en (八芳園) que es uno de los sitios más tradicionales y exclusivos (según me han dicho) de Tokyo.

La ceremonia, del tipo Shinto (tradicional japonés) da comienzo en la sala de espera, donde los amigo más allegados (ser invitado a la ceremonia es un gran honor, pues la mayoría de las bodas tienen una gran fiesta de buffet mientras que a la ceremonia sólo asisten los familiares más allegados).

En algún momento, viene uno de los wedding organizers, para indicarte que es momento de colocarte en fila y entrar a la capilla. No fotos, no teléfono, no pieles, no blanco. Todos firmes, ellos de negro riguroso y corbata blanca, ellas en sus mejores galas pero sin exagerar demasiado. La sacerdotisa se acerca por el fondo, el rito está a punto de comenzar.



La ceremonia, bien siendo muy diferente, recuerda a cualquier ceremonia religiosa. Bendiciones, compartir bebida sagrada, cánticos arcaicos, solemenidad. Todo es mucho más formal y coreografiado, pero para eso estamos en Japón.

Tras abandonar la capilla tan ordenadamente como entramos en ella, nos dirigimos al jardín donde tiene lugar otro de los highlights del día: La sesión de fotos.


Breathtaking.



El fotógrafo, ayudado por los empleados de Happo-en (que vemos en la imagen, de traje oscuro) preparan cuidadosamente el entorno de la foto familiar. En Japón, es fácil reconocer a un empleado (o cualquiera que va a trabajar) pues siempre lleva traje.

Mientras nos sacaban unas soft-drinks, el séquito de familiares más allegados se acercaba por la colina, haciendo el paseillo tradicional. 





El novio, sostiene la sombrilla bajo la que la novia avanza lentamente - pues con el kimono nupcial llamado shiromuku resulta casi imposible moverse - las madres de ambos, los siguen de cerca en kimonos negros con decoraciones doradas/blancas. Los padres, de smoking, contemplan desde la retaguardia.


Tan sólo el sombrero de la novia cuesta unos 5000€. El set completo, unos 20000€. De ahí que la mayoría de la gente, los alquile.


Fotos con amigos y la gran foto familiar.


De ahí, al siguiente momento estelar del día: El pagar… Esto, depositar el sobre con tu regalo.

Alguien se acuerda de lo importante que era el sobre? Aquí queda claro por qué. Tras las fotos, los invitados vuelven al interior del Wedding Parlor y se colocan en dos filas, tras el nombre de su allegado (i.e. yo que iba del lado del novio, me puse en la de la derecha, tras el letrero con su nombre). Una vez allí, esperas a tu turno de:
- Depositar el sobre
- Decir tu nombre
- Comprobar que el empleado tacha tu nombre de la lista

Una vez realizado el depósito de regalo, te entregan el menú, el sitting plan y te invitan a un cocktail. Cuando todos han completado la transacción, la puerta de madera se abre y la gran comida da comienzo.



Las mesas tienen un kanji (el de la imagen significa oro)  para que los comensales identifiquen la suya fácilmente. El sitting plan es totalmente opuesto al occidental:
- Los novios se sientan solos, en una mesa que preside la sala
- Los padres de los novios se sientan en el lado opuesto, pegados a la pared, lo más arrinconados posible
- Los compañeros de trabajo (menos allegados) se sientan justo delante de los novios, en medio de la sala

Esto se debe a que los padres de los novios, son los anfitriones del evento, por lo que tienen que honrar a sus invitados lo máximo posible (de ahí el sentarse en una esquina). Los compañeros de trabajo, son los menos allegados, por lo que hay que ponerlos bien en el medio.



Claramente, las servilletas tenían que estar plegadas como origami.



…qué buena pinta el menú, verdad? :P Así te sentirás si en algún momento tienes el placer de visitar Japón. Pues los menús en inglés (con foto) sólo abundan en los sitios cutres o exclusivamente dedicados a abusar de los turistas. De ahí que esta frase te sea muy útil: 「おすすめをください。」"osusume o kudasai" que viene a ser algo como "la sugerencia del chef, gracias."



Aquí están los novios de nuevo! Ella se ha cambiado el kimono blanco por un urikake, que es más colorido. Él continúa llevando el kimono masculino tradicional que tanto me gusta.



Toman posiciones, sueltan otro discurso.



Tras el que algunos invitados selectos (como nuestro jefe, que es el artífice de la relación, por haberles presentado) harán un par de discursos. Tras éstos, un amigo allegado hace el kampai (brindis) y la comida da comienzo.



Foie gras y bolita de marisco, con pepinito y algo chiquitito.



Cervezas a compartir, como en Korea. No es que sea falta de barra libre, sino que en el Lejano Oriente, las cervezas se comparten entre varios hasta que se acaban. Luego se pide otra y arreglado. Tú nunca te llenas tu vaso, sino que sirves a tu amigo. Y viceversa. De ahí que Lee estuviera tan contento de sentarse a mi lado, porque como todos sabéis, yo no pruebo la birra.



Sashimi con mango, dos cuartos de tomate cherry y un mini-bróccoli.



El MC de la ceremonia, llama la atención. Cámaras y niños, tomando posiciones. Y allá están, a punto de lanzar un regalo al público! {primer juego de la tarde}



Mujeres en todo su esplendor. Atención a los gestos, el taparse la boca mientras sonríen, la pose extremadamente formal y recatada hasta decir basta. Bienvenidos a Japón. Atención también al empleado del fondo, que está más derecho que una vela.



Bien! Tenemos un afortunado! Hasta lo sacan en la pantalla grande, como a Nicki Minaj.



Se gana una peluca de sumo y una foto con los novios :P



A los demás, nos llega la hora del tofu que viene decorado con fideos, entrelazados con un lazo de los que no se deshace (representa la perpetuidad del matrimonio) en rojo y blanco (símbolo de la buena suerte).



Segundo juego de al tarde, beber a través de una pajita kilométrica.



Más verduritas! Zanahoria recortada cual margarita, daikon recortado cual flor del cerezo.



Ésto recuerda a las bodas de España. Sí, ese tradicional .ppt un pelo cutre hecho por tus amigos, con todo el cariño del mundo y esas fotos que debiste quemar antes de que a nadie le diera tiempo a escanearlas.



El sorbete de cava también se lleva en Japón! Sólo que aquí, lo sirven como si fuera helado. Pero vamos, el propósito es el mismo. Aclarar el gusto para que reciba el siguiente plato con ganas.



La ternera más tierna que, después de las carrilleras del Kanda, haya comido en mi vida.



Con un plato francés, da entrada la novia vestida al estilo occidental! No doy crédito a tanta variedad. La velocidad a la que se suceden los eventos de la comida es acojonante. Se me ocurrió ir al baño y a la vuelta, tenía tres platos acumulados en la mesa. Probablemente, en ese tiempo, también me perdí algún que otro juego.



El novio también se ha cambiado! Toman posiciones y el evento continúa...



Millones de fotos.



El corte de tarta! Esta os la sabéis, eh?



Ya cambiados en tonos vainilla, haciendo juego con el postre dan un paseillo. Tras el que se sientan y comienzan a cenar (pobres novios, en Japón, son verdaderamente los que menos disfrutan del evento nupcial).



Escoltado por una camarera, el señor que prepara onigiri al método tradicional hace entrada. Toda la gente piensa que en Japón, se come sushi sin parar. Realmente, lo más extendido es el onigiri, una bola de arroz envuelta en alga - empaquetada cuidadosamente para que el alga se mantenga crujiente hasta el momento de degustarlo - y rellena con algún pescado, es lo más común. Por 1€, tienes una forma rápida de llenarte el estómago, disponible a todas horas en cualquiera de los combini (i.e. 7/11, Lawson, Family Mart, Sunkus) de la ciudad.



Supongo que esto, es tan deluxe que comprarlo con el onigiri es un insulto. Pero mi único objetivo era que entendiérais el concepto de arroz con algún tipo de relleno.



De ahí, al exquisito postre de frutas y gelatina. La fruta es algo extremadamente caro en Japón (i.e. 1 kiwi en el súper me cuesta entre 1 y 1.5€, el mango a 5€, las manzanas a 3€ cada una). 
En verano, Japón es un país muy húmedo y caluroso, por lo que la gelatina basada en konjac y zumo de frutas, sea de lo más típico.



Para amenizar el postre, cómo no, los primitos salieron para que se nos cayera a todos la baba.



Y por fin, mi foto con los homenajeados! Llevando Pablo De La Torre (por supuesto).



A la media hora, nos echaron del salón. Despedidas de la pareja, en una fila tan organizada como la entrada y recepción de la impresionante colección de regalos que recibe cada invitado (que os desglosaré en el tercer post de esta trilogía "Boda en Japón").

20' de metro y a las 17:30, en casa. 4h de evento rociadas de tradición, modernidad, comida, maneras, sonrisas, cariño, apariciones, actuaciones, discursos y sobretodo, amor. Guardaré cada momento de ese día en el corazón, pues pocas veces tienes la suerte de asistir tan de cerca a una ceremonia tradicional, que en los tiempos que corren, es increíblemente cara.

Pero la novia viene de Osaka, que viene a ser como la Andalucía de Japón. Está al Sur, la gente es diferente. Habla diferente, es más bold y se centra en su familia, en las grandes celebraciones, donde todos se juntan, comen, beben y pasan un buen rato. O al menos, eso me han contado.



Que yo no juzgo a nadie, simplemente me conformo con observar y tratar de aprender algo.

Aunque no me entere de nada, siempre me quedará mi última adquisición - Céline clutch - que acarrée desde mi aeropuerto favorito (Helsinki) al volver de vacaciones de verano, porque me encajaba perfecta con las sandalias que ya tenía de mi propia boda <3 a="a" bien="bien" de="de" duty="duty" free="free" gracias="gracias" las="las" me="me" muy="muy" p="p" precio="precio" rebajas="rebajas" sali="sali" y="y">
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